Navegación
Archivo de etiquetas:

Berta

La boda de Berta

Hoy vamos a hablar de Berta y de cómo fue el día de su boda.

Conocimos a Berta cuando vino a visitarnos al taller por primera vez. Tenía la idea muy clara, ella quería que su vestido de novia tuviese un cuerpo de encaje y falda en crepe con muselina, con movimiento y una larga cola con escote a la espalda. El encaje fue más tarde bordado con cristal y plata bordeando la cintura y las mangas, dejando un resultado espectacular.

Berta y su por aquel entonces novio, decidieron que el día para convertirse en marido y mujer iba a ser el 27 de julio. Berta es de origen burgalés aunque lleva la mitad de su vida viviendo en Madrid, siempre tuvo claro que se casaría en su tierra natal.

Y así fue, a pocos kilómetros de Burgos, en Lerma, en un enclave único para ellos, la Colegiata  de San Pedro de Lerma y el Palacio Ducal de Lerma fue donde se dieron el “sí quiero”. Las invitaciones las realizó Arte y Papel, con un sobre forrado en color oro, a juego con las letras del mismo color.

Además de su vestido de Teresa Palazuelo con un cuerpo de encaje y plumeti rebordado con pedrería y una falda de capas de muselina, Berta acertó con todos los detalles. El pelo lo llevaba recogido en una larga trenza y con un pasador de plata que encontró en un anticuario meses antes de la boda. Carmen Losa se trasladó hasta Lerma y fue la encargada de la peluquería y maquillaje tanto de la novia, como el de la madre y la madrina de Berta. Un resultado único y muy natural.

Los zapatos eran color nude a medida de Jorge Larrañaga. Berta tenía claro que quería un ramo diferente, así que para ello encargó, en una floristería de Lerma, tanto las flores de la iglesia como su ramo, realizado con una flor que sólo se da en los meses de julio/agosto, espuela de caballo, con una tonalidad azul muy especial, dándole un tono diferente a los ramos de novia convencionales.

Para el vestido de la madre de Berta también contaron con Teresa Palazuelo. La pamela era de Rita Von y los zapatos de Jorge Larrañaga.

Durante la misa hubo muchos momentos muy emotivos, pero probablemente lo que más emocionó a todos es que fuera celebrada por el mismo sacerdote que casó a los padres de Berta.

El coctel se realizó en la parte superior del patio de Bolaños, donde los novios colocaron a la entrada unos baúles con algunas de sus fotos más emotivas. El posterior almuerzo tuvo lugar en el patio de Bolaños del Palacio, un patio central rodeado de galerías columnadas de estilo medieval y típico de los palacios castellanos.

Los meseros eran nombres de lugares con significado especial para los novios, como por ejemplo Japón, Birmania y Maldivas, dónde se iban a celebrar su luna de miel. La mesa presidencial llevaba el nombre de “Praga”, lugar donde el novio le pidió la mano a Berta.  Los centros de mesa eran naranjitos enanos que habían traído desde un vivero de Valencia.

Todos los asistentes recuerdan con cariño este día, así como los novios, que obviamente no lo podrán olvidar nunca.

Desde Teresa Palazuelo queremos darles las gracias por compartir este día con nosotros.

Volver arriba